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<em>Salmonella </em>en los alimentos para mascotas: cómo se produce la contaminación y qué precauciones ayudan a prevenir los riesgos.
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Salmonella en los alimentos para mascotas: cómo se produce la contaminación y qué precauciones ayudan a prevenir los riesgos.

La seguridad alimentaria para perros y gatos es una preocupación constante dentro de la industria y la atención veterinaria. 
  Entre los microorganismos que pueden suponer un riesgo en este contexto se encuentra la Salmonella, una bacteria ampliamente conocida por causar enfermedades transmitidas por los alimentos en humanos y animales.
Si bien la presencia del patógeno en los alimentos procesados ​​es poco común cuando se siguen buenas prácticas de fabricación, la contaminación puede ocurrir en diferentes etapas de la cadena, desde el origen de las materias primas hasta el almacenamiento final del producto. 
  Por lo tanto, comprender los factores implicados y adoptar medidas preventivas es fundamental para proteger la salud de los animales y de las personas que conviven con ellos.   ¿Cómo puede la salmonela contaminar los alimentos para perros y gatos?
La salmonela es un género de bacterias presente en el medio ambiente, que se puede encontrar en alimentos de origen animal y vegetal. 
  En la cadena de producción de alimentos para mascotas, las principales fuentes potenciales de contaminación incluyen materias primas contaminadas, manipulación inadecuada y fallos en los procesos de control sanitario.
  Según el científico especializado en animales João Marcel, el control comienza incluso antes de que se fabriquen los alimentos. 
  "La prevención de la contaminación por Salmonella comienza con la selección y el control de las materias primas utilizadas en la formulación del producto", afirma.
  Durante el proceso industrial, la aplicación de altas temperaturas —como ocurre en la extrusión de piensos secos— contribuye a reducir significativamente la presencia de microorganismos. 
  Sin embargo, aún existe la posibilidad de contaminación posterior si se producen fallos durante la manipulación, el transporte o el almacenamiento.
  'Incluso después del procesamiento térmico, es fundamental mantener prácticas rigurosas de higiene y control sanitario para evitar la recontaminación', explica João Marcel.
  Los productos crudos o mínimamente procesados, como las dietas naturales crudas, pueden presentar un mayor riesgo de presencia bacteriana si las materias primas no se controlan o almacenan adecuadamente.
  Los procesos como la extrusión utilizan altas temperaturas que ayudan a reducir la presencia de microorganismos (Foto: Reproducción).
El almacenamiento y la manipulación también influyen en la seguridad alimentaria
Además de la producción industrial, el almacenamiento doméstico también desempeña un papel importante en la prevención de la contaminación. 
  Los envases abiertos, los recipientes mal desinfectados o la exposición de los alimentos a la humedad pueden favorecer la proliferación de microorganismos.
  Según João Marcel, la forma en que se almacenan los alimentos después de la compra influye en la conservación de la calidad del producto. 
  "Mantener el alimento para mascotas en un lugar seco, protegido de la luz y bien cerrado, ayuda a preservar las características del alimento y a reducir el riesgo de contaminación", aconseja.
  Otro punto importante es evitar mezclar alimentos nuevos con restos de comida que queden en el recipiente. Este hábito puede favorecer el deterioro y la contaminación cruzada.
  También se recomienda desinfectar periódicamente los cuencos y recipientes utilizados para almacenar alimentos para animales, así como respetar la fecha de caducidad indicada por el fabricante.
  En el caso de alimentos húmedos o dietas naturales, es fundamental una correcta refrigeración después de abrir el envase.   Señales de que los alimentos pueden estar contaminados
La presencia de Salmonella no siempre altera el aspecto de los alimentos, lo que dificulta la identificación visual de la contaminación. 
  Sin embargo, algunos cambios pueden indicar que el producto se ha deteriorado o se ha almacenado de forma inadecuada.
  Entre las señales que merecen atención se encuentran el olor alterado, la presencia de moho, el cambio de textura o la apariencia inusual del alimento para mascotas. Un empaque dañado o abultado también puede indicar que el producto está en mal estado.
  "Cualquier cambio perceptible en el alimento debería ser motivo para dejar de usarlo y buscar la orientación adecuada", subraya el científico especializado en animales. 
  En caso de sospecha de contaminación, es importante no ofrecer el alimento al animal y contactar con el fabricante o con un profesional del sector para su evaluación.   Síntomas de salmonelosis en perros y gatos
La infección por Salmonella, denominada salmonelosis, puede causar diversos signos clínicos en perros y gatos. 
  En muchos casos, los animales pueden ser portadores asintomáticos, pero algunos desarrollan síntomas gastrointestinales.
  Los síntomas más comunes de esta afección incluyen diarrea, presencia de mucosidad o sangre en las heces, vómitos, fiebre, letargo y pérdida del apetito. 
  Los cachorros, los animales mayores o las personas con sistemas inmunitarios debilitados pueden tener un mayor riesgo de desarrollar afecciones más graves.
  João Marcel subraya que cualquier cambio digestivo persistente debe ser evaluado por un profesional. 
  "La presencia de síntomas gastrointestinales siempre debe motivar una visita al veterinario para un diagnóstico y tratamiento adecuados", afirma.
  Además de su impacto en la salud animal, la salmonela también es importante para la salud pública, ya que puede transmitirse entre animales y humanos a través del contacto con heces o alimentos contaminados.
  Por este motivo, una correcta higiene de manos después de manipular alimentos o utensilios utilizados por animales es una importante medida preventiva.
  Salmonella en los alimentos para mascotas: cómo se produce la contaminación y qué precauciones ayudan a prevenir los riesgos.   Un embalaje dañado puede indicar un riesgo de contaminación del producto (Foto: Reproducción).
Preguntas frecuentes sobre la salmonela en los alimentos para mascotas
¿Es común encontrar salmonela en los alimentos para mascotas?
La presencia de esta bacteria se considera poco común en productos fabricados bajo estrictos controles sanitarios, pero puede producirse si hay fallos en la cadena de producción o almacenamiento.
  ¿Los animales siempre presentan síntomas cuando entran en contacto con la salmonela?
No. Algunos perros y gatos pueden ser portadores asintomáticos, mientras que otros desarrollan síntomas gastrointestinales.
  ¿Cómo podemos reducir el riesgo de contaminación en los alimentos para mascotas?
Almacenar los alimentos correctamente, mantener limpios los utensilios, respetar las fechas de caducidad y comprar productos de fabricantes que siguen buenas prácticas de producción son medidas importantes. Fuente: Cães e Gatos

Seguridad alimentaria para mascotas: 10 puntos críticos para reforzar el sistema en las fábricas
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Seguridad alimentaria para mascotas: 10 puntos críticos para reforzar el sistema en las fábricas

Garantizar la seguridad alimentaria de los animales de compañía requiere algo más que protocolos bien redactados. 
  En la práctica industrial, los fallos suelen producirse durante la ejecución, especialmente cuando se producen cambios en las formulaciones, los equipos o las rutinas operativas que no se someten a una reevaluación cuidadosa.

La creación de un sistema sólido depende de tres pilares: equipos bien capacitados y comprometidos, procedimientos basados ​​en evidencia científica y una revisión continua de los procesos de producción. 
  Sin estos elementos, incluso los programas con una estructura técnica sólida pueden presentar deficiencias en la planta de producción.
  A continuación se presentan diez puntos clave considerados esenciales para fortalecer los programas de seguridad en las fábricas de alimentos para mascotas:
  Las personas son la base del sistema.
Incluso el mejor programa no funciona sin un equipo comprometido y con conocimientos técnicos. 
El rendimiento del sistema depende directamente del compromiso y la capacidad de los profesionales responsables de ejecutar los procedimientos operativos estándar.
  La seguridad alimentaria requiere una revisión continua.
El sistema no puede considerarse un documento estático. Debe revisarse al menos una vez al año y siempre que haya cambios en el equipo, el flujo del proceso o la formulación. La actualización constante es fundamental para garantizar que las medidas preventivas sigan siendo adecuadas.
  Las modificaciones estructurales aumentan el riesgo de patógenos.
Las modificaciones en las estructuras físicas o la sustitución de equipos son algunos de los principales factores asociados a la aparición de riesgos para la salud. Las intervenciones en paredes, pasillos o áreas técnicas pueden dejar al descubierto puntos de contaminación previamente ocultos. Por lo tanto, se recomienda la desinfección antes y después de las obras, además de protocolos rigurosos para los equipos subcontratados.
  El aumento de la inclusión de proteínas requiere una revalidación.
El mayor uso de carnes frescas y harinas de origen animal en formulaciones de alta gama podría requerir una reevaluación de las medidas de control de patógenos. Los estudios de validación realizados con niveles más bajos de inclusión de proteínas podrían no reflejar el riesgo actual, especialmente cuando la carga microbiana es mayor de lo inicialmente previsto.
  Los estudios internos son fundamentales.
Los estudios de desafío internos son importantes para correlacionar los datos de laboratorio con la producción a escala industrial. Dado que las plantas piloto no reproducen completamente las condiciones de las extrusoras comerciales, es necesario generar datos propios que demuestren la equivalencia en parámetros como el tiempo, la presión y la humedad.
  No se pueden relajar las medidas de control preventivo.
La presión por aumentar la productividad no debe comprometer los parámetros de control críticos. Los ajustes para mejorar la eficiencia deben realizarse mediante la investigación y la optimización de procesos —como la configuración de preacondicionadores o el ajuste de la velocidad— y no reduciendo las medidas de seguridad.
La evaluación externa mejora la objetividad.
Con el tiempo, los equipos internos pueden perder la capacidad de identificar vulnerabilidades. Contratar auditores externos y obtener certificaciones independientes se considera estratégico para garantizar una evaluación de riesgos imparcial.
  La cultura comienza con el liderazgo.
La coherencia entre el discurso y la práctica de la gestión es fundamental para consolidar una cultura de seguridad. Las inconsistencias en el uso de equipos de protección personal por parte de los directivos, por ejemplo, evidencian deficiencias en la alineación institucional.
La formación debe ser accesible y continua.
Los programas de capacitación sencillos y actualizados, integrados en las rutinas operativas, tienden a generar una mayor participación. Los sistemas digitales con alertas automáticas para actualizaciones de procedimientos pueden reforzar una cultura de mejora continua, siempre que se complementen con capacitación práctica.
La verificación del proveedor no es negociable.
La consistencia de los ingredientes influye directamente en la seguridad y estabilidad del proceso. Las variaciones regionales en las materias primas, como el trigo, pueden afectar la densidad, el comportamiento de extrusión y la carga microbiana. Se consideran medidas esenciales las auditorías anuales, los requisitos de certificados de análisis y la comunicación transparente sobre los cambios de origen.   Preguntas frecuentes sobre la seguridad de los alimentos para mascotas
¿Por qué los cambios estructurales aumentan los riesgos para la salud?
Porque pueden dejar al descubierto zonas previamente contaminadas o crear nuevos focos de reproducción de patógenos.
  ¿Con qué frecuencia se debe inspeccionar el sistema de seguridad?
Se recomienda al menos una revisión anual completa, además de evaluaciones cada vez que se produzcan cambios operativos.
  ¿Cuál es el papel del liderazgo en la seguridad alimentaria?
La dirección debe demostrar, en la práctica, el estándar de conducta esperado, fortaleciendo así la cultura organizacional. Fuente: Cães & Gatos

La ciencia reafirma la calidad y la seguridad de los alimentos preparados secos para animales de compañía
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La ciencia reafirma la calidad y la seguridad de los alimentos preparados secos para animales de compañía

La llamada 'croqueta' de pienso es resultado de un riguroso procedimiento diseñado para proporcionar una nutrición completa y equilibrada y regido por una estricta legislación a nivel nacional y europeo. Las compañías miembros de ANFAAC, como parte de la Federación Europea de la Industria de Alimentos para Animales de Compañía (FEDIAF), siguen, además de la normativa correspondiente, códigos de prácticas avanzados para garantizar productos seguros y de alta calidad, tal y como se detalla en las guías de buenas prácticas sectoriales de la asociación. 
Un proceso de elaboración basado en la ciencia y la seguridad 
La producción de alimento seco arranca con la selección cuidadosa de las materias primas. Los ingredientes de los alimentos para mascotas pueden ser de origen animal o vegetal. Muchos de los ingredientes de origen animal utilizados en los alimentos para animales de compañía proceden de partes del animal que no son consumidas por los seres humanos por razones culturales, por los hábitos alimentarios, o por tratarse de excedentes, que son perfectamente seguros (por ejemplo, pulmones, corazón, riñones o hígado, etc.), ya que han superado las inspecciones veterinarias y han sido designados como aptos para el consumo humano. 
  Una vez seleccionados los ingredientes en base a las fórmulas específicas de cada fabricante para proporcionar una nutrición completa y equilibrada para perros y gatos, aquellos se muelen y mezclan de forma homogénea para asegurar una distribución uniforme de los nutrientes.  
  La mezcla resultante pasa por un proceso de extrusión, una tecnología clave en la producción de alimentos secos para animales de compañía que somete al alimento a altas temperaturas y presión, lo que no solo cocina los ingredientes, sino que también elimina posibles microorganismos patógenos, garantizando la seguridad del producto. 
  Tras la extrusión y el corte de las croquetas, estas se secan en un horno para eliminar el agua y posteriormente se enfrían, paso importante para mantener la frescura y evitar el deterioro de los alimentos. A continuación, se les aplica un recubrimiento de sabores y conservantes que aumentan su palatabilidad y prolongan su vida útil. 
  En el proceso de embalaje, los envases se llenan según el peso declarado y se sellan adecuadamente para evitar la contaminación. Después, los paquetes se almacenan en cajas o palets, donde permanecen listos para su distribución.  

'Para nosotros es fundamental transmitir a la sociedad que la industria española de alimentación para animales de compañía opera bajo los estándares de calidad y seguridad más exigentes de Europa', indica el secretario general de ANFAAC, Santiago de Andrés. 'Cada croqueta es el resultado de un proceso científico controlado y una formulación precisa que garantiza una nutrición completa. Invitamos a los tutores a que se informen a través de fuentes contrastadas y a confiar en un sector que tiene como única prioridad la salud y el bienestar de sus animales'. 
  Para más información sobre la fabricación de alimento seco para animales de compañía, acceda a este link y reproduzca el vídeo elaborado por FEDIAF o consulte nuestro fact sheet 'Cómo se hace la comida seca para mascotas'. Fuente: ANFAAC

Un peligro invisible: las micotoxinas en los alimentos para mascotas
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Un peligro invisible: las micotoxinas en los alimentos para mascotas

Recientemente, las micotoxinas han vuelto a ser tema de debate en la industria de alimentos para mascotas. Esto se debe a la aprobación de la Ordenanza SDA/MAPA n.° 1412 por parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA), que establece nuevos límites máximos para las micotoxinas en los productos destinados a la alimentación de perros y gatos.
  Pero, ¿qué cambia exactamente con esta nueva normativa y qué son las micotoxinas? Para responder a estas preguntas, hablamos con Luciana Domingues de Oliveira, veterinaria con maestría y doctorado en nutrición canina y felina, miembro del Colegio Brasileño de Nutrición de Animales de Compañía (CBNA PET) y de la Sociedad Brasileña de Nutrición y Nutrición Canina y Felina (SBNutriPet). 

"La Ordenanza N.° 1412, del 3 de octubre de 2025, establece, por primera vez, los límites máximos de aflatoxina B1 y aflatoxinas totales (suma de aflatoxinas B1, B2, G1 y G2) en productos destinados a la alimentación de perros y gatos. Este cambio es positivo y aumenta la seguridad alimentaria para estas especies, además de brindar mayor tranquilidad a los responsables que prefieren utilizar alimentos comerciales para mascotas y productos procesados ​​en la dieta de sus animales", explica.
  Según el experto, la existencia de límites claros y verificables permite un control de calidad más riguroso por parte de la industria y los organismos reguladores, reduciendo los riesgos de enfermedad y muerte en las mascotas causados ​​por el consumo de alimentos contaminados.   Entender lo que son las micotoxinas   Básicamente, las micotoxinas son metabolitos secundarios tóxicos producidos por hongos filamentosos. 
  Luciana explica que estos microorganismos pueden contaminar los alimentos destinados tanto al consumo humano como animal cuando se encuentran en condiciones adecuadas de humedad y calor. 
  'Algunas micotoxinas son resistentes al procesamiento térmico y pueden estar presentes incluso en productos de producción industrial. Los principales hongos que producen micotoxinas en los alimentos para perros y gatos son los géneros Aspergillus, Penicillium y Fusarium ', señala.
  Estos hongos están presentes en diversos alimentos, como el maíz, el trigo, la cebada, la avena, los cacahuetes, las nueces, las castañas, el café, las frutas secas y productos derivados como el zumo de manzana.
  Por lo tanto, los alimentos para mascotas pueden contener micotoxinas debido al uso de ingredientes que contienen estas sustancias o porque el procesamiento fue inadecuado y el alimento terminó reteniendo más humedad de la ideal.
  "Las micotoxinas más comunes que se encuentran en los alimentos para mascotas son las aflatoxinas, las fumonisinas, la ocratoxina A, la zearalenona y el deoxinivalenol (DON)",  afirma el experto.    Peligros involucrados 
La contaminación por micotoxinas puede convertir los alimentos en un verdadero peligro para la salud de perros y gatos. 
  Según Oliveira, los riesgos de la ingestión van desde problemas agudos y crónicos hasta la muerte en los casos más graves. Estos incluyen: 
  Síntomas gastrointestinales agudos: náuseas, vómitos y diarrea; Síntomas neurológicos agudos: temblores musculares, convulsiones, ataxia, debilidad, agitación o depresión y letargo;  Otros síntomas agudos incluyen: alteración de la temperatura corporal, aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria y salivación excesiva; Síntomas crónicos: enfermedad hepática, cáncer, disminución de la inmunidad, pérdida de peso, retraso del crecimiento, hemorragias, etc.    Control en el proceso de producción    Para evitar la contaminación de los alimentos por micotoxinas, es necesario un control multimodal que se lleve a cabo en diferentes puntos del proceso de producción. 
  El veterinario explica que todo comienza con la calidad de los proveedores de materia prima. También es importante analizar cada nuevo lote de insumos. Para ello, se recomienda analizar todos los lotes de ingredientes que puedan contener micotoxinas antes de su descarga.
  «Además, el proceso de producción debe controlarse mediante la medición continua de la humedad y la actividad del agua en los alimentos durante su elaboración. Una vez que el producto final está listo, es necesario garantizar niveles adecuados de humedad, actividad del agua y temperatura durante el envasado. Esto evita la formación de gotas de agua dentro del envase», afirma. 
  Además, el empaque es un elemento clave para prevenir la contaminación. Por lo tanto, es fundamental que no tenga agujeros que permitan la acumulación de humedad mientras el producto está en los estantes de las tiendas. 
  Otro aspecto para prevenir las micotoxinas es el uso de antifúngicos en los alimentos para mascotas. Según el experto, algunos antifúngicos utilizados para este fin son: propionato de calcio, ácido propiónico, ácido cítrico y ácido sórbico. 
  También existen adsorbentes de micotoxinas, que pueden utilizarse solos o en combinación con antifúngicos. 
  "Entre ellos, tenemos adsorbentes inorgánicos, que incluyen principalmente aluminosilicatos como arcillas y zeolitas, y adsorbentes orgánicos, que son más recientes y se producen a partir de algas o levaduras modificadas", afirma.   Precauciones de almacenamiento
El almacenamiento adecuado de los alimentos para mascotas es fundamental para prevenir la presencia de micotoxinas. 
  Oliveira recomienda implementar medidas para educar a los dueños de mascotas sobre la importancia de mantener los alimentos en condiciones de almacenamiento ideales, lejos de la humedad y el calor. 
  'Las micotoxinas pueden aparecer en los piensos para animales cuando existe un ambiente que permite el crecimiento de hongos. Esto ocurre en condiciones ambientales como altas temperaturas (entre 20ºC y 30ºC) y alta humedad, situaciones muy comunes en países tropicales como Brasil, especialmente después de que se abre el envase y no se conserva en un ambiente seco, fresco y bien ventilado, como recomiendan los fabricantes', explica.
  Por lo tanto, el envase debe mantenerse siempre cerrado y almacenado en un lugar seco, fresco y bien ventilado, alejado de la humedad y la luz solar directa. 
  También es importante que el alimento para mascotas se conserve en su envase original, ya que los fabricantes trabajan para desarrollar envases que ayuden a mantener la calidad de sus alimentos. 
  'Cuando retiramos los alimentos de su envase original, además de que el fabricante no puede garantizar la calidad del alimento, si hay algún problema con la comida para mascotas, el consumidor no tendrá la información necesaria para solicitar un cambio o una reclamación, como el número de lote, la fecha de fabricación y la fecha de caducidad', concluye. Fuente: Cães e Gatos

Transformando proveedores en aliados de la innovación en la industria de la alimentación para mascotas
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Transformando proveedores en aliados de la innovación en la industria de la alimentación para mascotas

Por Ludmila Barbi T. Bomcompagni

Las materias primas como origen de los principales riesgos   En los últimos años, muchos países han registrado varios episodios de recall en productos destinados a alimentación animal, y la literatura científica confirma un patrón que el sector ya conoce bien: la mayor parte de la contaminación en la comida para mascotas proviene de materias primas mal monitorizadas o adquirida sin una historia técnica adecuada (Witaszak et al., 2020; Cheli et al., 2020). 
  La creciente aparición de micotoxinas como aflatoxinas, DON, fumonisinas y zearalenona, u otros contaminantes en la comida para perros y gatos demuestra que los ingredientes agrícolas y los subproductos animales suponen riesgos concretos para la seguridad y calidad alimentaria (Witaszak et al., 2020). Estos datos refuerzan algo esencial: no hay planta conectada sin un proveedor conectado.   Los límites del control aislado en las fábricas   Cuando un fabricante, especialmente una industria más pequeña, intenta construir un sistema de control de calidad aislado sin colaboración técnica en el proceso inicial, rápidamente encuentra sus límites. Esto se debe a que la variabilidad natural de ingredientes como el maíz, las harinas de proteína, los subproductos animales y los aceites no puede controlarse completamente solo con la inspección al recibirla. 
  La literatura sobre seguridad alimentaria muestra que la especificación de materias primas es uno de los pilares de la prevención de riesgos, aunque sigue siendo descuidada especialmente por las fábricas más pequeñas (Cheli et al., 2020). Muchos fabricantes operan con descripciones simplificadas de materias primas, sin límites analíticos, sin historia estadística y sin comprender los riesgos específicos de cada origen o cultivo.   El proveedor como un eslabón inteligente en la cadena   Es precisamente en este momento cuando el proveedor se convierte no solo en un vendedor de insumos, sino en un verdadero eslabón inteligente de la cadena. Los proveedores técnicos tienen acceso a bases de datos internas, análisis por lotes, curvas de variación, registros de cosecha, monitorización estacional y procesos industriales certificados. 
  Cuando estos datos se comparten, el fabricante obtiene acceso inmediato a una capa de inteligencia que difícilmente podría construir por sí mismo. Y es este intercambio estructurado de información lo que caracteriza a la planta verdaderamente conectada, no solo integrada internamente, sino que se extiende a toda la cadena de producción (Integrated Mycotoxin Management System, 2021; Aung & Chang, 2014).   Construcción conjunta de especificaciones técnicas    La construcción conjunta de especificaciones técnicas es un buen ejemplo de cómo esta conexión cambia el escenario. Las especificaciones basadas en datos históricos son significativamente más efectivas para reducir desviaciones que los modelos genéricos aplicados a todas las fuentes (Cheli et al., 2020). 
  Un proveedor preparado puede ayudar al fabricante a comprender:
  La variabilidad natural de los ingredientes Los límites esperados de micotoxinas y otros contaminantes por región Tendencias de humedad y composición a lo largo del año Los métodos analíticos adecuados para cada riesgo
  Esta colaboración reduce los rechazos innecesarios, minimiza las variaciones en el proceso y reduce los costes de formulación.   Micotoxinas: un ejemplo de asociación estratégica   En el caso de las micotoxinas, uno de los contaminantes críticos para la comida para mascotas, esta colaboración se vuelve aún más estratégica. La BIOMIN Mycotoxin Survey y otros estudios demuestran que la presencia de aflatoxinas, DON y fumonisinas varía mucho según las estaciones, regiones y condiciones climáticas, lo que refuerza la necesidad de un monitoreo continuo y compartido (Cheli et al., 2020; Witaszak et al., 2020). En otras palabras, un fabricante que solo analiza lo que llega a su puerta siempre llega tarde. Los programas de seguimiento basados en tendencias estacionales son mucho más efectivos que los análisis puntuales (Cheli et al., 2020). ¿Y quién conoce estas tendencias mejor que el propio proveedor, que le acompaña desde el terreno hasta el procesamiento?   Trazabilidad que nace en el proveedor   La conectividad también se manifiesta en la trazabilidad. Cada lote que llega a la fábrica lleva consigo una historia: origen, fecha de producción, tiempo de almacenamiento, ruta logística, análisis de laboratorio y condiciones de procesamiento. 
  Cuando el proveedor pone estos datos a disposición de forma estructurada, ya sea mediante códigos QR, informes digitales o sistemas integrados, el fabricante empieza a operar con mucha más rapidez y seguridad. La trazabilidad upstream es uno de los puntos más débiles en la cadena alimentaria global para mascotas, y la forma más eficiente de fortalecerla es asegurar que el flujo de información nazca en el proveedor (Aung & Chang, 2014).   Formación y cualificación como parte de la conexión   Esta relación no se limita a los documentos; se amplía a la formación técnica. Muchos de los errores que llevan a las pequeñas fábricas a aceptar lotes irregulares son el resultado de un muestreo inadecuado, mala interpretación de los informes o falta de conocimiento de los riesgos más probables. Los estudios demuestran que la formación sencilla para los equipos receptores ya reduce significativamente la entrada de materias primas fuera de especificación (Integrated Mycotoxin Management System, 2021). 
  Cuando el proveedor ofrece este apoyo, ya sea con formación, consultoría o visitas técnicas, en la práctica se está elevando el nivel de madurez de la planta, ayudándola a operar como un sistema conectado incluso sin grandes inversiones tecnológicas.   Herramientas de análisis híbridas   Otro punto en el que la conectividad entre proveedor y fabricante se traduce en innovación realista es el uso de herramientas analíticas híbridas. Los kits rápido de micotoxinas, cuando son validados, se correlacionan bien con los métodos confirmatorios y se recomiendan como parte de los sistemas de deteccion de contaminantes (Cheli et al., 2020). Las pequeñas fábricas pueden adoptar una combinación eficiente: cribado rápido tras la recepción, validación periódica en un laboratorio acreditado e informes analíticos continuos proporcionados por el socio upstream. Esto reduce el desperdicio, acelera la toma de decisiones y permite un uso más inteligente de los recursos.   Conclusión   La literatura también muestra que las fábricas que operan con datos compartidos de proveedores tienen mejor previsibilidad de producción y menor variabilidad de costes (Integrated Mycotoxin Management System, 2021). 
  Cuando proveedor y fabricante operan como una sola red de información, la industria gana en seguridad, previsibilidad, innovación y competitividad. El mercado global de alimentos para mascotas, cada vez más exigente y sensible al riesgo, depende de esta integración inteligente, que comienza mucho antes de la línea de producción y termina con el alimento seguro, trazable y estable que llega al comedero.
  Por Ludmila Barbi Trindade Bomcompagni – All Pet Food
Fuente: All Pet Food Magazine

Referencias • Aung, M. M., & Chang, Y. S. (2014). Trazabilidad en una cadena de suministro alimentaria: perspectivas de seguridad y calidad. Control de Alimentos, 39 años, 172184. https://doi.org/10.1016/j.foodcont.2013.11.007 • Cheli, F., Campagnoli, A., Dell'Orto, V. (2020). Herramientas de gestión de la contaminación por micotoxinas y estrategias eficientes en la industria de los piensos. Toxinas, 12(8), 480. https://doi.org/10.3390/toxins12080480 • Witaszak, N., Waśkiewicz, A., Bocianowski, J., & Stępień, Ł. (2020). Contaminación de la comida para mascotas con micobiota y micotoxinas de fusarium—Céntrate en perros y gatos. Toxinas, 12(2), 130. https://doi.org/10.3390/toxins12020130 • Sistema integrado de gestión de micotoxinas en la cadena de suministro de piensos: enfoques innovadores. (2021). Toxinas, 13(8), 572. https://doi.org/10.3390/toxins13080572